Ese bello horario de cierre
- layaparadiotv
- 9 mar
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Esta semana cumplió 52 años el disco debut de uno de los hermosos perdedores más grossos del siglo, el señor Tom Waits.
Convertido ya en un clásico dentro de su discografía, “Closing Time” ha sido el disco con el que el tío Tom se presentó en sociedad allá por 1973. Quiso que fuera un disco de jazz basado en canciones al piano, pero al llamar a Jerome Alan Lester y los Lovin' Spoonful como arregladores y productores del disco, la cosa terminó siendo un híbrido entre el blues, el folk, la balada y el jazz. Esto que para otro artista hubiera sido frustrante, para el gato Tomás no fue ni más ni menos que el comienzo de un estilo que lo seguiría hasta el día de hoy: la hibridación como marca registrada. Parece mentira, pero del cocoliche de estilos siempre emerge el espíritu nítido de Tom. Y eso funciona así desde este primer disco.

Sin suceso económico alguno, el disco pasó casi inadvertido en su época, a pesar de que cobró cierta notoriedad cuando meses después de su salida salieron tres versiones de estudio de la canción que abría el álbum: “Ol' 55”. La primera de ellas fue la de artistas mega vendedores como los Eagles, la segunda y la tercera fueron hecho por artistas populares que ya eran de culto: Tim Buckley y Bette Midler.
El hecho de que Waits haya llegado a este disco se dio a través de una cadena de situaciones que fueron pasando de manera fluida. Primero Tom, que era portero en un hotel (The Troubador) con un salon de conciertos (The Heritage) muy popular en San Diego, consiguió que lo dejaran tocar un par de veces. Allí lo vieron, primero, Herbert Cohen (manager de Linda Rondstadt, Frank Zappa, Alice Cooper, etcétera) quien se convirtió inmediatamente en su representante. El segundo en enamorarse de su estilo fue David Geffen, quien le consiguió el contrato con Asylum.

Así Waits se internó en los estudios Sunset Sound de California, lugar en el que habían grabado los Doors, Buffalo Springfield, Joni Mitchell, Neil Young y otras bestias y junto a un quinteto grabó este bellísimo material que hoy es de culto. Todo en el disco suena nítido, pero a la vez noctámbulo y bohemio. Quizás el ejemplo más claro de esto que decimos sea el piano honky tonk de media cola -que está un pelín desafinado en sus notas agudas- que suena como instrumento solista principal en “Martha” la balada más bella del disco y una de las más preciosas en toda la trayectoria del tío Tom.
Finalmente un abrazo para el diseñador gráfico y artista visual Cal Schenkel (tapista de Zappa) y al fotógrafo Ed Caraeff (quien retrató para portadas a Bee Gees, Carly Simon, Hendrix, Elton John, Steely Dan y etcéteras miles) que lograron captar perfectamente el espíritu del disco en una tapa que hoy es clásico de clásicos.
Feliz cumple al “horario de cierre” de Tommy el gato!!!
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